La tecnología también es una adicción


adiccion_internetPara los especialistas, detrás de estas adicciones, además de un origen social y biológico sobre los que se está investigando, podría haber un problema de desatención familiar.

Aunque para muchos los computadores, los teléfonos móviles, los videojuegos, los chats y las nuevas tecnologías son sólo herramientas comunicativas y de entretenimiento, expertos aseguran que estos pueden convertirse fácilmente en adicción, produciendo en los niños y jóvenes consecuencias en la forma como se socializan con los demás y en el desarrollo biológico y formativo.

Según investigaciones, los menores se hacen adictos a la tecnología o a un comportamiento debido a que se convierte en algo biológico relacionado con elementos tales como la dopamina (neurotransmisores en el sistema nervioso central), la noradrenalina (que aumenta la presión arterial y el ritmo cardíaco) y las endorfinas (conocidas como las hormonas de la felicidad).

Expertos y especialistas indican que detrás del origen social y biológico de estas adicciones existe un factor degran influencia que es la desatención familiar, puesto que las familias deben ser las reguladoras del uso de las tecnologías por parte de los niños y jóvenes.

Carlos Santiago Cano, terapeuta familiar, explicó que la responsabilidad sobre esta adicción recae sobre los padres, debido a que en la gran mayoría de casos son ellos quienes convierten la tecnología en una adicción  utilizándola como elemento de distracción para los niños, para ellos encargarse de otros asuntos.

 

Consecuencias

En tanto a las consecuencias  Germán Castellanos, pediatra español, indicó en recientes declaraciones que “las nuevas tecnologías y el uso intensivo de estas por parte de los adolescentes están provocando que se activen nuevas zonas del cerebro en detrimento de otras en las que residen la memoria o la capacidad organizativa”.

En este sentido, Cano precisó que esta adicción tiene enormes consecuencias para el ser humano puesto que se adquiere en una etapa en la que apenas se están desarrollando habilidades cognitivas, motrices y sociales, lo que implicará que los niños y jóvenes tengan menor actividad mental y creatividad, así como también problemas de salud por el sedentarismo, los malos hábitos alimenticios  y las dificultades en el sueño.

En cuanto al desarrollo emocional y físico, los menores con esta adicción son retraídos, solitarios, incapaces de formar vínculos sociales y están en un estado abstraído de la realidad.

 

Etapas

Según el terapeuta, cada etapa de la vida de los niños y los menores debe tener un cierto control respecto a la intromisión de las tecnologías en sus actividades.

De 0 a 3 años: el niño o niña no necesita utilizar ninguna tecnología puesto que debe estar expuesto es a interactuar con sus padres y con su entorno, ir descubriendo sus capacidades y habilidades por medio del juego y de las experiencias.

6 años: se puede iniciar la interacción con la tecnología por medio de juegos, siempre y cuando no tengan acceso a internet y estén acompañados de sus padres.

9 años: a esta edad los menores conocen muchas más herramientas tecnológicas que les ayudan en el desarrollo de actividades de formación o pueden ser por entretenimiento, se recomienda el uso de internet bajo supervisión.

12 años: sólo hasta esta edad es recomendable que los menores manejen de forma autónoma la tecnología como lo es los teléfonos móviles

Recomendaciones

Aunque los expertos no niegan que el uso del internet y otras tecnologías puede traer ventajas en la formación de los niños y adolescentes, también aseguran que para que estas no se conviertan en herramientas adictivas se pueden seguir ciertas recomendaciones:

Hablar del tema: Tener claro cuándo el uso excesivo de las tecnologías puede acarrear consecuencias para la salud física y emocional. Se debe entender que uso de la tecnología debe tener un control por parte de los padres o familiares

Advertir sobre los peligros: revelar información privada, entablar conversaciones con personas desconocidas, pasar demasiado tiempo con el móvil o en el ordenador pueden convertirse en situaciones peligrosas para los niños y jóvenes.

Fomentar los hobbies: proponer a los menores realizar actividades al aire libre, como deportes, o inscribirse en clases de pintura, semilleros académicos o actividades extraacadémicas. Asimismo, dentro de la casa ayudarlos a que se desprendan de los videojuegos, el teléfono y el computador y lean un libro, vean una película, entre otras.

Dar ejemplo: Si se pretende que los menores le den un mejor uso a las nuevas tecnologías, se debe dar un buen ejemplo manteniendo disciplina, usándolas a conciencia y no exponerse a situaciones peligrosas.

 

Fuente: Periódico El Mundo

http://www.elmundo.com/portal/vida/tecnologia/la_tecnologia_tambien_es_una_adiccion.php#.VvbrI-J9600

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